5 años

Hace cinco años entré a la Iglesia del brazo de mi papá, caminando con una gran sonrisa en la cara hacia mi mejor amigo, y salí de la mano de mi esposo.

Esa noche fue mágica, inolvidable y llena de ilusión y emociones. Fue un privilegio poder vivirla junto a mis papás, mi hermana, mis suegros, mi cuñada, nuestras familias y amigos.

Esa noche iniciamos una vida juntos, viendo en una misma dirección. Han sido miles de momentos especiales, cotidianos, de salud y enfermedad, de dolor y de alegrías… No siempre ha sido fácil y por supuesto ha habido peleas, discusiones y días en los que no nos hemos puesto de acuerdo. Pero los días de risas, de alegría, de descubrir nuevos lugares juntos, sin duda han sido la hermosa mayoría.

Ha sido una delicia vivir junto a mi mejor amigo, mi confidente y cómplice. Hemos disfrutado de éxitos y satisfacciones profesionales, un tema en el que también somos afines y del que podemos hablar en el mismo idioma. Lo admiro como profesional y cuento con su ayuda y consejo cuando lo necesito.

Hemos tenido la bendición de viajar y descubrir nuevos lugares juntos, compartir fiestas y buenas noticias con amigos y familia. También hemos tenido que superar momentos tristes y decir adiós a personas muy queridas. Todo es mejor si estamos juntos.

Vivimos juntos el proceso de convertirnos en papás. Esa ha sido una de las pruebas más fuertes que nos ha puesto la vida y gracias a mi esposo, yo mantuve la Fé y la fuerza. Él fue mi apoyo en momentos de incertidumbre, mi seguridad para respirar hondo y superar mis miedos, mi consuelo cuando muchas veces me ganó la desesperación y las lágrimas.

Nunca voy a olvidar la luz en sus ojos cuando el doctor nos anunció: “Son dos”. Nunca voy a dejar de sentir su abrazo cuando salimos del consultorio y sus palabras: “Hay que tener cuidado con lo que se desea, porque se convierte en realidad”. Eso me lo enseñaron él y mis hijas: todo lo que yo he deseado para mi, se ha hecho realidad.

Estos cinco años han sido hermosos, llenos de magia y luz. Solo puedo desear que Dios nos regale muchos años más de alegrías, de aprendizajes y de momentos especiales. Sobre todo, que nos permita ver crecer a nuestras hijas juntos y con salud. Que sigamos trabajando por ellas y para ellas, para regalarles la educación, los viajes, las experiencias que nosotros recibimos de nuestros papás, que han sido ejemplo y guía. Que un día, él pueda caminar del brazo de ellas para entregarlas en la Iglesia a hombres tan especiales como él y que las veamos convertirse en mujeres felices y plenas.

Momo, hace cinco años te prometí estar contigo y luchar por ser una mejor mujer para ti, para mi y para nuestras hijas. Te lo prometo una vez más, con conocimiento de causa y con el amor de aquella noche multiplicado por cinco.

Te amo, mi cielo. ¡Feliz aniversario!

Anuncios

3 pensamientos en “5 años

Me encantaría conocer tu opinión; deja un comentario!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s