Aquellos primeros días

Este fin de semana, mis vecinos se convirtieron en papás de una bebita… Me encontré al nuevo papá y su primera frase fue “Vamos llegando porque ya nació la bebé!” con esa cara que mezcla emoción, cansancio, ternura, alegría y nervios…

Mi vecina es mi heroína; con un trabajo de parto que inició a las 3 de la mañana, a las 5 llegaron al hospital y a las 7 había nacido esta nueva princesa con 48 centímetros y 2,800 kgs, por parto natural. Todo esto me lo dijo él en un trayecto de tres pisos en el elevador.

“Lo que me da muchos nervios es el no saber qué hacer…” La madre de todas las frases de los nuevos padres. Lo felicité, le dije que espere un primer mes pesado, pero que todo se resuelve y que cuentan conmigo para lo que necesiten…

Desde ese momento, pensé en ellos toda la noche y por la mañana hubiera querido subir corriendo a ver cómo habían amanecido. Me dio una mezcla de nostalgia y afán de protección de este nuevo par de padres (como si fuera tan experta, jeje) y me la pasé recordando nuestra primera noche en casa con las bebés.

Hay momentos que marcan la vida y sin duda, el nacimiento de tus hijos es de los más importantes y fuertes de todos. Pero esa primera noche, esos primeros días con un nuevo bebé en casa son pequeños “clips” que se pasan en una dimensión tiempo-espacio diferente: uno cree que no van a terminar nunca y dentro de nada, ya son recuerdos.

Este pequeño encuentro con el nuevo papá y su emoción y su inquietud me movió muchas emociones… Me vino a la mente la imagen de un arreglo de rosas blancas que nos dio mi esposo para mi y las bebés y que no cabía en la mesa de la sala. Me acuerdo de la luz en el cuarto, con las persianas bajas y la nueva sensación en la casa, con ese nuevo aroma a bebé, y el silencio que hicimos cuando entraron por primera vez y las acostamos en su cunita. Se sentía una paz y una nueva energía que no se puede describir.

Vinieron días de inquietud, de miedo, de ilusión y emociones encontradas. Vinieron noches sin dormir que nublaban el pensamiento durante el día… llegó la sensación abrumadora de la responsabilidad, de las hormonas demasiado activas y del cansancio arrollador. Pero en esos minutos con mi vecino y en los dos días que han pasado, de los que más me acuerdo es de las mañanas que pasaba viendo a mis bebés dormir y despertar, tomarles fotos y dormir con ellas en el regazo. Me acuerdo de toda la familia alrededor de mi cama y su cunita; me acuerdo de tardes calladas en las que nos quedábamos los cuatro dormidos y la sensación de tranquilidad y seguridad que había entre esas paredes.

Ocho meses y medio después, esos primeros días se ven lejanos y a veces, dan ganas de traerlos de vuelta para poder estar todo el día con ellas, para darles de comer y bañarlas y arrullarlas cada vez que lo necesitaban…

Ya sé que ahora, con el cristal del paso del tiempo me acuerdo más de los momentos de paz y no de las noches de cólicos… Así es la memoria del corazón; que le vamos a hacer? Ya habrá un post con los recuerdos no tan lindos…

Mientras tanto, estoy planeando preparar un pollo al horno y ensalada para mis vecinos, porque ¿qué nuevos papás tienen tiempo de acordarse que ellos también tienen que comer?

 

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7 pensamientos en “Aquellos primeros días

  1. Yo soy el nuevo papa que la New se encontro en el elevador y quiero aprovechar para darle las gracias por haberse tomado 10 minutos para hablar conmigo, de verdad sus comentarios me reconfortaron y me tranquilizaron enormemente. Y por si fuera poco el habernos subido comida al día siguiente es un detalle de esos que te quedan en la memoria por mucho tiempo y que mi esposa y yo valoramos enormemente.

  2. Yo no tuve la fortuna de tener a una vecina como tú, pero tuve a mi Maravillosa Madre que me ayudo desde el día en que salí del hospital 😀 no sé que haría sin ella 🙂

    • Opino lo mismo que tú… sin mi mamá no hubiera sobrevivido, estoy segura! Y a la fecha, ocho meses después, sigo igual…no podría sin ella, sus consejos, su presencia y su incondicional apoyo.
      Tener una mamá maravillosa nos pone el standard muy alto para ser igual para nuestros hijos, así que a echarle ganas!!
      Besos y gracias por tu visita y tu comentario!! 😀

  3. ¡Eres la vecina perfecta! Ya mismo me veo yo como tu vecino, como madre primeriza desquiciada al pensar que todo me viene grande y que no sé por dónde empezar para hacerlo bien con el bebé.

    • Verás que te va a ir increíble y que por la vida van llegando angelitos que ayudan de maneras que ni te imaginas! 😀
      Además, aqui cuentas, cerca aunque estemos lejos, conmigo!!

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