La boda de mis hijas

Mi mamá me cuenta que cuando ella se casó, le decía a mi abuelita que no llorara porque no estaba pasando nada malo y se iban a seguir viendo. Mi abuelita solo le contestó que un día lo iba a entender. Tres años después, nací yo y cuando mi mamá me tenía en brazos, mi abuelita llegó a vernos, le dijo lo bonita que estaba ésta hermosa bebé (ejem, ejem) y le dijo: “Ahora imagínate el día que se vaya”. Una no entiende a su mamá por completo, hasta que se convierte en mamá.

Yo soy fan de las bodas, como les he contado en otras ocasiones y soy la invitada que llora en las misas y en el baile de la novia con su papá, aunque no la conozca. Soy la que le toma foto a la decoración, me emociono con la entrada de los novios… Disfruté tanto mi boda que he dicho mil veces que me volvería a casar mañana mismo.

Hace unas semanas fui a la boda de un amigo de mi esposo. Yo no conocía a los novios, pero como siempre, me emocioné mucho con todos los detalles porque además, la ceremonia y la fiesta fueron en un lugar precioso. Y entonces, apareció el video de los novios. No sé si esto se use en otros países, pero en México es muy común que antes de empezar el baile y la fiesta, se transmita un video que se preparó previamente con fotos de los novios desde que cada uno era chiquito hasta que se conocen, se enamoran y viven felices para siempre.

Este video fue diferente. No en el contenido, pero si en todo lo que me hizo sentir. Y me transporté en un flash forward… No a la boda de mis hijas, porque me hubiera soltado a llorar ahí en medio de la fiesta, pero si a una vida de momentos que apenas estoy empezando a recopilar en esta nueva y hermosa familia que formé con mi esposo y mis bebés.

Andrea y María José cumplieron 7 meses hace unos días. Me parece que Einstein basó su Teoría de la Relatividad en las experiencias de una nueva mamá, porque este tiempo me ha pasado igual de rápido que de lento. No puedo creer que ya pasaron 7 meses porque siento que ayer las traje a la casa y entramos con ellas del hospital a una casa llena de flores y de maletas, pero sobre todo, llena de ilusión y de nervios porque tenía a estos dos nuevos seres conmigo y no estaba muy segura de qué hacer con ellas… Al mismo tiempo siento que llevo años de tenerlas conmigo, todavía hay veces que no sé muy bien lo que estoy haciendo, pero por lo menos ya tengo un poco más de habilidades y no me imagino la vida ya sin ellas.

El video de la novia en cuestión me hizo darme cuenta de lo poquito que hemos vivido juntos, como familia. ¡Ni siquiera hemos celebrado su primer cumpleaños! Me imaginé todos los momentos que aún estar por venir en la vida que están iniciando: sus fiestas de cumpleaños, su escuela, sus amigos, las vacaciones y viajes que queremos regalarles, los momentos especiales que vamos a vivir en familia con sus abuelos, sus tíos, sus primos…

Acabo de tomar foto y video de su primera papilla de pollo con verduras… Faltan muchas mañanas de domingo, muchos sábados en familia y después, sabados en los que quieran irse con sus amigos y sus novios (gulp!).

Me imaginé miles de fotos de mis hijas creciendo, experimentando, aprendiendo y disfrutando. No pude evitar sentir un nudo en la garganta al hacer consciencia de que es un milagro tenerlas conmigo y poder ser testigo de esas vidas desarrollándose y brillando como ninguna otra.

7 mesesSolo puedo agradecer a Dios y a la vida por permitirme tenerlas hoy y pedirle que me permita crecer con ellas hasta el día que veamos juntas los videos de las fotos de sus propias bebés.

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6 pensamientos en “La boda de mis hijas

  1. tan cierto eso de que solo entendemos a nuestras madres cuando nos convertimos en mamá! y es tanta la vida que nos inspiran estos críos. el mío cumplió un año este mes. sentí que estos 12 meses estuve en un mundo paralelo, demasiado intenso para contarlo en días. te sigo!

    • Mil felicidades al del cumple y a la mamá que también cumplió su primer año de madre y que hay que festejarla!
      Imposible contar el tiempo de mamá en días, porque se confunden unos con otros entre tantas emociones, no?
      Me encantó tu visita, gracias por seguirme; ya estoy en lo mismo y mucha suerte en esta nueva aventura de casa nueva… Por aquí estaremos en contacto para verlos (vernos) crecer 😉
      Un beso desde México

  2. Que bonito Pao!! ainsss a mi me pasa lo mismo…tan lento y rapido a la vez….en fin, nos quedan un monton de cosas por vivir junto a ellas y tenemos que disfrutarlas al maximo. Tienes unas hijas preciosas,un mes mayores que Thais….asi que en diferentes partes del planeta, disfrutaremos de su crecimiento casi a la vez. Un besote

    • Mil gracias, Clau!
      Así es, tan lento y rápido y no hay más que agradecer por ellas y disfrutarlas cada momento… Aquí estaremos compartiéndolo! Te mando un beso desde este lado del mundo y gracias por la visita por acá!

  3. ¡Qué susto me llevé al leer el título del post! ya me parecía muy pronto para ir buscándole pretendiente a las niñas, porque como bien dices ¡os queda aún mucho por vivir juntos en familia antes de que decidan dar ese paso!

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