Nuevo método de crianza

Estoy sorprendida con la cantidad de información sobre métodos de crianza que hay por todos lados. Como mamá primeriza, ávida de información y ayuda, me he encontrado con términos como crianza con apego, crianza natural, crianza tradicional, “estivilista”, “gonzalista”… Ni parece que estamos hablando de bebés…

Lo que menos me gusta de esta explosión de información es la descalificación que hacen unos de otros… Al parecer cada “crianza” viene con un título de “Verdad Absoluta” que se les otorga a los padres que la adoptan y entonces se convierten en verdaderos dictadores y jueces que despotrican contra cualquier cosa que no se acomode a “su” doctrina.

Ahora yo descubrí un nuevo método de crianza que es de creación muy reciente, tiene aproximadamente 7 meses de haberse formado y sigue siendo un trabajo en proceso. El modelo SNMYEA es de origen mexicano; está siendo especialmente modelado y en etapa de experimentación, prueba y error. La experimentación se lleva a cabo con un par de gemelitas de 6 meses y medio de edad, que desde su nacimiento están siendo observadas para estudiar su reacción y adaptación a este método específico.

Esta nueva doctrina de crianza infantil es dirigida por mi  y mi esposo, que somos los responsables de estas gemelitas que Diosito nos encomendó y que nos mandó con un manual de instrucciones en Arameo, mismo que seguimos tratando de traducir al Español. Para colmo, cada bebé traía el suyo y por lo que entendemos hasta ahora, las instrucciones son completamente distintas. Así que, como las traducciones llevan su tiempo, empezamos a desarrollar el método SNPYEA (Somos Nuevos Papás y Estamos Aprendiendo) que a continuación les explico.

Este método, ante todo, no es un método, que por su definición es un “medio utilizado para llegar a un fin”. Nosotros no vemos la educación y la crianza (la palabrita ya hasta me molesta) como un medio para llegar a nada; el camino con nuestras bebés es lo que nos interesa disfrutar, cada día y con las enseñanzas que podemos ofrecerles a ellas y (mucho más) las que ellas nos van dando a nosotros.

Yo tuve un embarazo lleno de bendiciones, alegría y compañía… Les canté, les leí, acaricié mi panza sin tregua y dejé de comer algunas cosas que la ginecóloga me recomendó y que no me pesó hacerlo porque siempre pensé primero en ellas. Me hice ultrasonidos con toda la ilusión de verlas crecer y tomé la decisión con mi esposo y mi doctora de que nacieran por cesárea, por seguridad de ellas y mía. Nunca sentí obligación ni presión por parte de nadie y mi parto fue absolutamente humanizado, porque estaban llegando dos nuevas vidas, dos pequeñitos seres humanos a los que recibimos con todo el amor y los cuidados del mundo.

Tuve el privilegio y la maravillosa experiencia de amamantar a mis bebés, incluso al mismo tiempo durante un mes y medio. Después se empezó a cortar la leche y ellas necesitaron seguir alimentándose de fórmula. Estoy convencida de que el mejor alimento para un bebé es la leche materna, pero agradezco que haya estas opciones para quienes no hemos podido continuar dándola de manera prolongada y ningún momento está lleno de más amor que cuando les ofrezco mis brazos y su biberón. El lazo emocional con cada una de mis bebitas lo estoy haciendo con el contacto con ellas, con sus ojos y con mis caricias.

Desde el día que llegaron del hospital a mi casa, tenían una cunita en donde durmieron, al principio juntas y después de un mes, cada quien en la suya; junto a sus papás, pero en su espacio. Muchas noches nos quedamos dormidas juntas porque a mamá le ganó el sueño con ellas en brazos y siempre son bienvenidas en nuestra cama, pero por experiencia sabemos que ellas y nosotros descansamos mejor cada uno en su cama. Y pocas experiencias más hermosas, que levantarme en la mañana y asomarme a sus cunas para encontrármelas sonriéndome.

Aprovechamos cualquier momento para abrazarlas, mientras todavía se dejan… Se quedan dormidas en los brazos de mamá o papá, aunque hay veces que les gana el sueño recargadas en el sillón mientras platicamos con ellas. Una usa chupón para arrullarse; la otra se duerme con ruido blanco y nosotros le damos a cada una lo que necesita.

A veces se nos parte el corazón al tener que dejar llorar a una mientras atendemos a la otra, pero las consolamos con abrazos y besos… y siempre nos perdonan con una sonrisa y su mirada llena de amor.

De vez en cuando nos sentamos a ver televisión, porque nos encanta verlas emocionarse con algunas canciones y caricaturas y  porque podemos ver cómo están aprendiendo de todo lo que hay a su alrededor, incluyendo sus programas.

Vamos a establecer límites cuando los necesiten, porque creemos que los límites son una expresión de amor y no de violencia ni de represión. Queremos que se acostumbren a dar y recibir besos y abrazos, a tener buen humor, a jugar y a reírse lo más posible. El tiempo que pasamos con ellas al terminar de trabajar es un regalo y queremos que lo sea también para ellas, dándoles calidad, si no podemos dar tanta cantidad.

Como dije antes, este “método” es un camino que estamos recorriendo junto con ellas, en el que todos aprendemos cada día y en el que hay pruebas y errores, como en todos los roles de nuestras vidas. Ante todo, lo que más nos importa es educarlas con respeto a sus necesidades individuales, a sus tiempos, a sus personalidades… Les tocaron estos papás y esperamos con todo el corazón estar haciendo el mejor trabajo posible.

Nos hemos equivocado y sin duda nos volveremos a equivocar muchas veces; valoramos muchísimo la ayuda que muchos nos ofrecen de manera bienintencionada, tomamos lo mejor de cada consejo que recibimos y actuamos conforme a nuestro instinto, nuestro conocimiento y siempre pensando en el bienestar de las bebés.

No les recomiendo el método SNPYEA que he implementado yo. ¿Por qué? Porque el mío es personal, individual y muy íntimo, como creo que debería de ser la crianza de cada bebé, de cada niño; ni siquiera de cada familia, porque cada hijo necesita cosas distintas. Lo que si recomiendo es crear el suyo propio y respetar el de los demás.

Puedo estar o no de acuerdo con las ideas y prácticas de otra familia, pero como ellos no van a criar a mis hijas, yo no tengo vela en ese asunto. Si me la piden, puedo dar mi opinión, pero no soy nadie para juzgar si alguien prefiere que su parto sea en casa o en un quirófano, si elige dormir en colecho o dejar al bebé llorar para que “aprenda” a dormir o si cree en la lactancia prolongada o no. Mientras sea una decisión informada, consciente, amorosa y respetuosa del bienestar del bebé, cada mamá y papá es libre de tener su propia verdad.

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11 pensamientos en “Nuevo método de crianza

  1. Me parece genial tu método. De hecho, me parece horrible las formas en las que muchos pro-estivill o pro-gonzález se atacan unos a otros. Se dedican más a atacarse que a defender de una manera coherente sus ideas.
    Nosotros desde hace algo más de 3 años llevamos a cabo nuestra forma de hacer. Totalmente libre, oyendo a todo aquel que nos dice algo, pero haciendo caso omiso a cualquier idea que no nos parece conveniente para nuestra familia. Al fin y al cabo somos nosotros, no cualquiera de la calle quien los educa y los guía en su trayectoria vital.

    Un abrazo

  2. Si funciona con tus gemelas con nuestro bebé que será sólo uno este método va a ser un éxito. Yo creo que nosotros también crearemos un método propio de crianza basado en el instinto materno, paterno y las decisiones lógicas.. ¡A ver qué tal nos sale el experimento!

    • Veras que si el método es el amor a tu bebé y tu familia, no hay pierde!
      Muchos besos desde México y gracias por la visita…! Me encantó saber que les fue bien en las consultas privada y pública 🙂

    • Muchas gracias, preciosa! Creo que es el mejor por ahora y para nosotros y nuestras babies… Mañana ya veremos que necesitamos! 😉
      Besos y gracias por tu visita por aqui! Un honor!

  3. Me ha gustado muchísimo tu post. Mis gemelos tienen formas de ser muy distintas y me he dado cuenta de que la forma de criarles también es diferente porque ellos son diferentes. Cada uno necesita distintas cosas ó en distintos momentos. Por lo tanto “un método” no tengo, leo y las cosas que me parecen bien las aplico y las que no me gustan no.
    ¡Un saludo!

  4. Guau! Me ha encantado! En casa defendemos ese método, bueno ese no, el nuestro. Los importante es hacer lo que creemos mejor para nuestros bebes y lo que funciona a unos a otros no, así que el mejor método es el de uno mismo.
    El respeto es fundamental y saber ponerse en la piel del otro para entender y no juzgar. Siempre explico la misma anécdota, tenemos unos vecinos con gemelos unos meses más pequeños que los míos. Sus bebes eran llorones y pasaban noches y noches sin dormir. Los papas estaban agotados y decidieron practicar el método estivill.A principio no lo entendí pero en un par de semanas su vida cambió, los papas sonreían,y sus bebes dormían. ¿Hicieron los correcto? Para ellos si, El resto no tenemos nada que decir, fue su elección.
    Felicidades por el Post!

    • Así es! Lo viviste en persona! Cada uno sabe lo que vive de sus puertas para adentro… Y mientras más respeto haya entre las familias, más lo habrá entre ciudades y países. En nosotros está la paz, así de sencillo 🙂
      Gracias por la visita! Besos desde México!

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